UN AMIGO
Un amigo es aquel a quien se puede llamar por teléfono en plena noche, para confiarle nuestro estado de ánimo, aquel que viene a rescatarnos sin hacer preguntas y que ofrece un hombro acogedor.
Es aquel a quien podemos decirle todo, y es también quien no nos juzga.
Es el que comparte nuestros momentos de alegría y de tristeza, el que nos reconforta y apacigua…
Es el que comprende, el que se alegra cuando somos felices y llora con nosotros cuando estamos tristes.
El que se reconoce también por su franqueza.
El que se atreve a decirnos lo que nadie nos dice, quien nos sacude, nos pone en nuestro lugar, nos dice la verdad, y tiene razón al hacerlo.
Es un cómplice, un aliado, una referencia.
Que importa si el tiempo, la distancia, alejan a veces a los amigos y diluyen la amistad. Hay que aceptar que un amigo se aleja, como se aceptó que viniera. Eso no es grave, pues el hilo no se ha roto.
Por eso, nunca hay que olvidar a nuestros amigos. Conservemos en la memoria nuestras amistades de infancia, las complicidades de la adolescencia.
Amemos a los amigos de ayer, a los que todavía están hoy y están con nosotros.
Apreciemos a los nuevos sin dejar al de siempre, así podemos hacer realidad la frase de Voltaire:
“Todas las grandezas de este mundo no valen lo que un buen amigo”.
Este es un mensaje para hacernos mejor.
