Jorge Omar Calabrese - Baúl de Lecturas - Poesías - Textos

2006, 23 December

Frank Sinatra “Strangers in the Night”

Filed under: VIDEOS





Frank Sinatra “New York, New York”

Filed under: VIDEOS





Frank Sinatra “My Way”

Filed under: VIDEOS





En el andén de la vida

Filed under: LECTURAS

Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación le informaron que el tren en que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el andén central y se sentó preparada para la espera.

Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó cómo aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente.

La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco mostrarse indiferente… así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos. Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola, la puso en su boca y sonrió mientras la saboreaba.

La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho. El diálogo de miradas y sonrisas continúo entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente.

Finalmente, la señora se dio cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. - No podrá ser tan caradura - pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el joven alargó la mano, tomo la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco.

- ¡Gracias! - dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad.

- De nada - contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida… La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Y alli mientras el tren comenzaba a moverse, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó:

- ¡Qué insolente, qué mal educado, qué será de nuestro mundo!

Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado y abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera………¡su paquete de galletas intacto!

REFLEXION

Cuántas veces nuestros prejuicios, nuestras decisiones apresuradas, nos hacen valorar erróneamente a las personas y cometer las peores equivocaciones.

Cuántas veces la desconfianza ya instalada en nosotros, hace que juzguemos injustamente a personas y situaciones, y sin tener un porqué, las encasillamos en ideas pre-concebidas, muchas veces tan alejadas de la realidad que se presenta.

Así, por no utilizar nuestra capacidad de autocrítica y de observación, perdemos la gracia natural de compartir y enfrentar situaciones, haciendo crecer en nosotros la desconfianza y la preocupación.

Nos inquietamos por acontecimientos que no son reales, que quizás nunca lleguemos a contemplar, y nos atormentamos con problemas que tal vez … nunca ocurrirán.

Dice un viejo proverbio… “Peleando, juzgando antes de tiempo y alterándose no se consigue jamás lo suficiente; pero siendo justo, cediendo y observando a los demás, con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera“.

(Analogía de Santiago Pont Lezica sobre texto de Jorge Bucay)




PERDI

Filed under: LECTURAS

Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia, pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.

Perdí mis privilegios y fantasías de niño, pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.

Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía, pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.

Perdí momentos únicos en la vida porque lloraba en vez de sonreír, pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.

Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida, pero junto a ese “perder” hoy intento el valor de “ganar”. Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.

No importa en que momento te cansaste. Lo que importa es que siempre es importante y necesario recomenzar. Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo mas importante: Creer en uno mismo.

¿Sufriste mucho en este período?……Fué aprendizaje.

¿Lloraste mucho?………Fué limpieza del alma.

¿Sentiste rencor?…. Fué para aprender a perdonar.

¿Estuviste solitario en algún momento?….Fué porque cerraste la puerta.

¿Te sientes sólo, sóla? Mira alrededor y encontrarás mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti.

Hoy es un excelente día para comenzar un nuevo proyecto de vida.

Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, que la vida nos trae lo que anhelamos.

Si pensamos pequeño, lo pequeño nos vendrá.

Si pensamos firmemente en lo mejor, en positivo y luchamos para alcanzarlo, va a venir a nuestra vida.

Arroja lo malo a la basura, limpia tu corazón y haz que estés listo para una nueva vida, para un nuevo amor, porque además somos la manifestación del amor.

Confía en la vida……¡Confía en tí!

Y principalmente… ¡Confía en DIOS!




« Anterior  |   Posterior »

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here     ecoestadistica.com