CADA GESTO TIENE UN SIGNIFICADO
Quizás el secreto de empezar una vida más consciente y sensible, resida en nuestra voluntad de prestar atención, porque nuestro crecimiento como seres humanos está marcado, no tanto por gestos grandilocuentes, sino por conceder una cariñosa atención a los detalles más minúsculos de nuestras vidas, a cada relación de amistad, a cada pensamiento.
Cada gesto tiene un significado. Es la simple atención la que nos permite escuchar de verdad el canto de un pájaro, ver intensamente la belleza de una hoja en otoño, enternecer el corazón de otra persona, y ser conmovido.
Tenemos que estar totalmente presentes, para amar algo sin reservas.
Con frecuencia descubrimos, que la mayor curación puede encontrarse en los gestos más insignificantes: una caricia amable, una palabra cariñosa o el regalo de un corazón compasivo que nos permita extendernos más allá de los límites de nuestros mundos particulares.
Descubramos un lugar … ¡para entendernos mejor!
