La Diferencia
Cuentan que una vez un hombre caminaba por la playa contemplando el mar, cuando a lo lejos vió la figura de un hombre que parecía bailar. Se fué acercando más a esa persona y para observar exactamente lo que hacía. Y entonces observó que no estaba bailando sino tomando estrellas de mar que se encontraban en la playa donde la lengua de agua los había arrojado, y arrojándolas nuevamente al mar tan lejos como sus fuerza le permitían. Y se generó este diálogo:
- ¿Qué está haciendo?
- La tarde está cayendo y la marea bajando, si no arrojo estas estrellas al mar morirán, así que las estoy enviando dentro del mar otra vez.
- Pero mi amigo, se ven miles de estrellas de mar en esta playa y seguramente sucederá lo mismo en otras playas y en todo el mundo . . . . . ¿No crees que tu esfuerzo es completamente inútil?
El joven se detuvo sólo por un breve momento, lo miró a los ojos, suspiró, tomó otra estrella, la arrojó y serenamente dijo:
- ¡Para esta estrella de mar, mi esfuerzo no fué inutil . . . !
REFLEXION
Mucha gente se pasa la vida diciendo cosas como: - “Para qué…todos lo hacen”, - “Qué gano con respetar si nadie lo hace”, - “No vale la pena ayudar, si todos no ayudamos”.
Si bien es cierto que la unión hace la fuerza, cada uno de nosotros debe buscar hacer el bien a cada persona que encontremos, pues los héroes son aquellos que hacen más de lo que los demás fueron capaces, y no porque no pudieran hacerlo, sino porque no quisieron.
Si ves a una persona caída en la calle y nadie se inclina a hablarle, hazlo tú; tal vez no acabes con la pobreza en el mundo, pero le habrás recordado a alguien que es un ser humano y que aún hay personas buenas en el mundo.
Cristo murió en una cruz, y a pesar de que muchos se pierden, a pesar de que muchos se alejan, a pesar de que muchos no creen… Cristo no “tira la toalla” sino que siempre está en la playa haciendo la diferencia para aquéllos que le buscan de corazón…
