Nuestro fin de semana
El fin de semana es una de las pocas oportunidades que nos queda, de seguir siendo dueños de nuestro tiempo y de nosotros mismos.
El fin de semana sirve para pensar, para poner en orden las ideas, para escucharse a sí mismo, para que nos preguntemos a dónde vamos y porque perdemos tiempo en asuntos que no nos interesan y en guerras que no son nuestras guerras.
El fin de semana sirve para lamentar que la vida no sea todos los días como un buen fin de semana. Sirve para levantarnos tarde o para ver las estrellas, para estar con los hijos y llevarlos al aire libre, para salir con amigos o charlas hasta el amanecer, para ir al cine, para leer, para escuchar música o palabras dichas a media voz, para pasear tomados de la mano, para no mirar el reloj.
El fin de semana es como una pequeña isla de vida en medio de la rutina de las semanas, de los meses; como un pequeño oasis en medio del desierto.
El fin de semana sirve si encontramos en el sábado y domingo, la magia de ser dueños de nuestro tiempo. Sirve cuando hay un encuentro. Cuando estás tú, cuando estoy yo, cuando estamos nosotros.
Gentileza de Guillermo y Silvia desde Bahía Blanca - Pcia Bs Aires - Argentina
