Frase
“Siempre sabemos quien nos hiere; pero no siempe a quien herimos.”
Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea por las ventanas. Y porque no tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.
Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas.
Y porque no abrimos del todo las cortinas luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.
Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud…
Nos acostumbramos a despertar sobresaltados, porque se nos hizo tarde.
A tomar café corriendo, porque estamos atrasados.
A leer el diario ó escuchara ala radio a las apuradas, porque no podemos perder tiempo.
A comer un sandwich, porque no da tiempo para almorzar.
A salir del trabajo porque ya es la noche.
Adormecidos constantemente, porque estamos cansados.
A cenar rápido y dormir el tiempo que podamos, sin haber vivido el día.
Nos acostumbramos a esperar el día entero y oír en el teléfono:
“hoy no puedo ir” ó
“A ver cuando nos vemos” ó
“La semana que viene conversamos….”.
A sonreír a las personas, sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados, cuando precisábamos tanto ser vistos.
Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando y añorando el fin de semana.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.
Nos acostumbramos a ahorrar vida, que de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.
Alguna vez leí: “La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja”.
¿No coinciden conmigo que deberíamos disfrutar más y quejarnos menos…? ¿Y si empezamos ya?
Gentileza de Osvaldo - Tres Arroyos - Pcia Bs Aires - Argentina
Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here
![]()