Todo hombre tiene, normalmente, dos manos. Por consiguiente, también los padres tienen dos manos.
Una para acariciar y la otra para corregir.
Una mano para regar y la otra para podar.
Con la mano derecha puede alentar y con la mano izquierda puede frenar.
Con la mano derecha puede sostener y con la mano izquierda puede azuzar.
Las preguntas son:
¿Cuándo se es más padre?
¿Cuándo se acaricia o cuándo se corrige?
¿Cuándo se riega o cuándo se poda?
¿Cuándo se alienta o cuándo se frena?
¿Cuándo se sostiene o cuándo se azuza?
Lo que no está permitido es cruzarse de brazos. Y si alguna vez las manos se juntan, debe ser para abrazar. Porque el abrazo es la prolongación del corazón. Y el corazón está más ubicado a la izquierda que a la derecha. Sacá tus propias conclusiones.
JOSE KARAMÁN - Cura Párroco de Salto, Pcia. de Bs. As.