CAMINOS DE LA VIDA
Cuando cortes una flor para vos, comenzarás a perderla porque se marchitará en tus manos y no se hará semilla en otras primaveras.
Cuando aprisiones un pájaro para vos, comezarás a perderlo, porque no cantará en el parque, ni criará otros pichones en su nido.
Cuando guardás tu dinero, comenzás a perderlo, porque no vale por sí, sino por lo que podés hacer con él.
Cuando no arriesgás tu libertad para tenerla, comenzás a perderla, porque la libertad se confirma si decidís y elegís.
Cuando no dejás partir a tu hijo hacia la vida, comenzás a perderlo porque nunca lo verás volver a vos, libre y maduro.
Recordá siempre que en el camino de la vida, no existe precio por la libertad, pero sí una bellísima
recompensa para quien la utiliza con grandeza de alma.
