Una sabia mujer se despertó una mañana, se miró al espejo, y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza. Pensó por un instante y se dijo, ‘Creo que hoy me voy a hacer una trenza‘. Y así lo hizo y pasó un día maravilloso.
Al siguiente día se despertó, se miró al espejo y observó que tenía solamente dos cabellos en su cabeza. Nuevamente pensó y se dijo: ‘Creo que hoy me peinaré con raya al medio‘. Y sí lo hizo y pasó un día grandioso.
Al siguiente día cuando despertó, se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza. ‘Bueno‘ ella dijo, ‘ahora me voy a hacer una cola de caballo.’ Y así lo hizo, y tuvo un día muy pero muy divertido.
A la mañana siguiente cuando despertó, corrió al espejo y enseguida observó que no le quedaba un sólo cabello en la cabeza. ‘¡Que Bien!‘ exclamó. ‘Hoy no tendré que peinarme!‘.
REFLEXION
La actitud es todo.
Siempre seamos bondadosos, porque cada persona que nos encontremo ese día, está peleando alguna clase de batalla.
La vida no es esperar a que la tormenta pase, sino aprender a bailar bajo la lluvia
Gentileza de Juan Carlos desde La Rioja - Argentina