Frase
“Hay veces que los mejores nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.”
Proverbio chino
“Hay veces que los mejores nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.”
Proverbio chino
No puedo darte soluciones para los problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tus dudas o temores;
pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro,
pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces,
solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas…
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos
no son míos, pero disfruto
sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida,
me limito a apoyarte, estimularte y ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales actuar.
Pero te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parte el corazón.
Pero puedo llorar contigo y recoger
los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres
ni quien deberías ser,
solamente puedo quererte como
eres y ser tu amigo.
En estos días oré por ti…
En estos días me puse a recordar a
mis amistades mas preciosas.
Soy una persona feliz: tengo más amigos de los que imaginaba.
Eso es lo que me dicen y demuestran.
Es lo que siento por todos ellos.
Veo el brillo en sus ojos,
la sonrisa espontánea
y la alegría que sienten al verme.
Y yo también siento paz y alegría cuando los veo
y cuando hablamos,
sea en la alegría o la serenidad
en estos días pensé en mis amigos y amigas,
y entre ellos . . . . ¡apareciste tu!
No estabas arriba ni abajo,
ni en el medio,
no encabezabas ni
concluías la lista,
no eras el no. 1
ni el número final.
Lo que sé es que te destacabas
por alguna cualidad que transmitías
y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida…
Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero.
Basta con que me quieras y me aprecies . . . como amigo.
Entonces entendí que realmente somos amigos:
oré… y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad
de tener un amigo como tu.
¡Esta es una oración de gratitud a la amistad!
Si me ves cansado, fuera del sendero,
ya casi sin fuerzas para hacer camino;
si me ves sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo.
Ven a recordarme como es un comienzo.
Ven a desafiarme con tu desafío.
Muéveme el alma, vuélveme al impulso,
llévame a mí mismo.
Yo sabré encender mi lámpara
en el tiempo oscuro, entre el viento frío,
volveré a ser fuego desde brasas quietas,
que alumbre y reviva mi andar peregrino.
Vuelve a susurrarme aquella consigna
desde el primer paso para un principio.
Muéstrame la garra que se necesita
para levantarse… desde lo caído.
Si me ves cansado fuera del sendero,
sin ver más espacios que el de los abismos,
trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que aún no hemos visto.
Que vamos armados de fe y de bravura,
que seremos siempre lo que hemos creído.
Que somos guerreros de la vida plena,
que todo nos guía hacia nuestro sitio
que en un primer paso, y en un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, estremece,
deshoja y retoña, pero queda erguido.
Que el único trecho que da el adelante
es aquél que cubre nuestro pié extendido.
Si me ves cansado fuera del sendero,
solitario y triste, quebrado y herido,
siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo…
y dime…¡se puede!… e insiste, ¡se puede!…
hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.
Y tal vez si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nuevo y decidido.
Que la unión es triunfo
cuando hombro con hombro
vamos, con el mismo brío.
Si me ves cansado fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino.
Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
un paso tras otro por donde has venido.
Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio,
que abrirá otro rumbo
porque sí he creído que siempre…¡se puede!
¡se puede! ¡se puede! claro que se puede…
(Extraido del libro ” Toma un café contigo mismo” del Dr. Walter Dresel)
Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here
![]()